El renting (alquiler a largo plazo con todos los servicios incluidos) es un servicio integral que abarca todos los aspectos relacionados con el vehículo. El objetivo del renting es facilitar la utilización del bien, no su compra, en las mejores condiciones y con el servicio más completo posible. Consiste en un contrato de alquiler por el cual la compañía de renting compra un vehículo nuevo, a solicitud de su cliente, y lo pone a disposición de éste por un plazo de tiempo determinado y con todos los gastos incluidos, según contrato, a cambio del pago de una cuota mensual.

- El cliente sólo tiene que ocuparse de elegir el modelo de vehículo (cualquiera de los que se vende en España: marca y modelo) que mejor se adapta a sus necesidades, el número de unidades, la duración del contrato y el kilometraje estimado para dicho plazo.  Las compañías de renting, ampliamente conocedoras del sector del automóvil, le podrán asesorar sobre qué vehículo se adapta mejor a sus necesidades.

- A cambio del servicio, se pagan cuotas fijas durante todo el período de contrato; es decir, cada cliente conoce a largo plazo y sin imprevistos el gasto asociado a su vehículo o flota, de manera que cualquier gasto adicional que pudiera ocasionarse (accidente, averías, etc.) sería asumido por la empresa de renting. El pago, a elección del cliente, suele ser mensual y cubre todos los servicios. El pago es mensual y cubre todos los servicios reflejados en el contrato.

- Asistencia en carretera y casco urbano, desde el km. "0".

- Una de las principales características de este producto es su flexibilidad, ya que permite su adaptación en función de las necesidades cambiantes del cliente: aumento de la flota, modificación y/o ampliación del contrato, etc.