1. El cliente se beneficia de las economías de escala con que trabajan las compañías de renting, que le son trasladadas íntegramente con lo que alcanza mejores precios y servicio.
  2. Seguridad a la hora de presupuestar a largo plazo el gasto del vehículo o flota, sin posibilidad de imprevistos.
  3. Ventajas fiscales.
  4. Mejora el balance de la empresa al no incidir en su ratio de endeudamiento.
  5. Libera capital.
  6. Ahorro de tiempo en las tareas administrativas y de gestión de los vehículos.
  7. Libera recursos técnicos y humanos que pueden destinarse por completo a las actividades propias de la empresa.
  8. Permite una perfecta adaptación de la flota a las necesidades cambiantes del mercado.
  9. Mejora la seguridad vial al facilitar el uso de vehículos nuevos e incluir en el contrato todas las revisiones recomendadas por los fabricantes.
  10. Incide positivamente en la imagen de empresa.
  11. Optimiza el control y la gestión de los vehículos de empresa.