La posventa COVID del renting

La posventa es movimiento. Se necesita a los coches en carretera, circulando y desgastando elementos y piezas, propiciando situaciones en las que se produce un golpe o un arañazo.
15-04-2021

De ahí sale trabajo para el taller. Y es por eso que el sector en su conjunto cayó en torno al 20% en 2020 con motivo de la pandemia. No obstante, si observamos la foto del año con más detenimiento, veremos que el renting se comportó mucho mejor que la movilidad particular.

 

En concreto, nuestros datos mostraron una caída del 6,8% en el canal del renting para el mercado posventa, cuando los talleres multimarca y los concesionarios registraron descensos del 18-19%, casi tres veces más. La razón es que los vehículos de renting hacen muchos más kilómetros, pasan menos tiempo parados (incluso en un año tan atípico como 2020) y no se desdeñan las pertinentes revisiones, al fin y al cabo, ya están incluidas dentro de la cuota mensual.

 

El renting, gracias a la movilidad profesional, muestra una gran resiliencia y debería ser el primer canal en ver la recuperación dentro de este amplio mundo de la posventa. Más tiempo tardarán los talleres enfocados a particulares, porque es altamente improbable que en 2022 recuperen los cincos años de negocio que la pandemia ha borrado de un plumazo.

 

No obstante, el horizonte a medio plazo se presenta con cierta incertidumbre para la posventa del renting debido al freno en la renovación de las flotas y, de hecho, febrero registró una caída del 30,14% en las matriculaciones, según la AER. Si esta dinámica se mantiene, no será buena noticia para el taller.

 

En cambio, sí es bueno para este negocio la tendencia creciente del renting de VO, es decir, dar una segunda vida a los vehículos y extender la relación con el operador. Es buena noticia porque representa una oportunidad de tener un parque adulto mejor mantenido que cuando está en manos del particular en crisis económicas. Si se asienta este fenómeno, el taller puede encontrar una vía para tener más volumen de negocio en una franja de edad donde se empieza poco a poco a espaciar el paso por boxes.

Por eso, más allá de la evolución de la crisis sanitaria y económica, para el operador de renting es más importante que nunca, en lo que al mantenimiento se refiere, poner el foco en el control de costes y tener las soluciones tecnológicas necesarias para ajustar al céntimo todas las variables en juego.

 

Es, recordemos, uno de los capítulos que puede generar una mayor desviación sobre la cuota inicialmente prevista. Si tenemos en cuenta que en torno al 10-15% de la cuota mensual corresponde a mantenimientos (tanto preventivos como correctivos) y reparaciones, estamos hablando de unos 800 euros anuales, que durante los cuatro años de media que dura el contrato se situarán en más de 3.000 euros. No es una cantidad baladí y menos en los tiempos que corren.

 

En un negocio financiero, cuanto menos “variable” sean los costes variables, mejor. Y esta máxima es precovid, covid y postcovid. Hay cosas que ni una pandemia pueden cambiar.

 

José Luis Gata, responsable de Mercado Posventa de Solera

*Solera es la compañía experta en inteligencia del automóvil


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