Las necesidades específicas del cliente flotas (B2B): la apuesta de Norauto por un modelo mixto más ágil y conectado

En Norauto hemos adaptado nuestros procesos para dar respuesta a un cliente cada vez más diverso: el cliente flotas. La convivencia entre el modelo tradicional B2C —centrado en el automovilista particular— y el modelo B2B —enfocado en empresas de renting, gestoras de flotas o compañías con parque propio— ha supuesto un profundo cambio cultural y operativo dentro de la compañía.

Artículo escrito por NORAUTO
11-12-2025

En el entorno B2C, el cliente decide directamente qué intervenciones realizar en su vehículo. En el B2B, en cambio, el conductor no asume las decisiones ni los costes del mantenimiento: cada operación requiere una validación previa por parte de la empresa de renting. Esto implica un trabajo previo de back office mucho más exigente, en el que cada intervención debe documentarse y justificarse con fotografías, lecturas de cuadro u órdenes de trabajo, antes de solicitar la autorización para proceder.

 

Conscientes de esta complejidad, en Norauto hemos trabajado intensamente en la automatización y digitalización de estos flujos. Nuestro objetivo es que nuestras plataformas se comuniquen de forma directa con los sistemas de los distintos clientes corporativos, reduciendo tareas manuales y mejorando la agilidad en la validación de intervenciones. En paralelo, hemos desarrollado una aplicación interna que centraliza los procedimientos específicos de cada empresa de renting, de modo que los equipos de nuestros centros puedan acceder fácilmente a las consignas de cada cliente.

 

En este sentido, nuestro gran reto y compromiso es garantizar una experiencia cliente homogénea, independientemente del tipo de cliente y totalmente personalizada, adaptándonos a sus necesidades específicas. En el ámbito B2B, cada segmento presenta requerimientos particulares: las flotas de larga duración exigen máxima calidad; las de corta duración priorizan rapidez y precio; las de vehículos de ocasión buscan fiabilidad, y las flotas corporativas valoran el equilibrio óptimo entre los tres factores.

 

A su vez, para asegurar el mejor conocimiento del cliente, de los distintos procesos, sin dejar de lado la máxima calidad en la ejecución de cada intervención, la formación continua y la fidelización de nuestro talento interno son los pilares esenciales que nos hacen ser capaces de ofrecer una atención consistente y de calidad.

 

El objetivo final es claro: que cada automovilista, sea particular o conductor de flota, viva una experiencia fluida, coherente y de confianza. Porque solo así podremos consolidar un modelo mixto realmente eficiente, preparado para los nuevos desafíos del renting y la movilidad del futuro.


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