El dato ya está ahí. Ahora toca hacerlo trabajar.
Las compañías de renting llevan años acumulando información: contratos, vehículos, kilometraje, visitas a taller, facturas, devoluciones, valores residuales y, cada vez más, datos del vehículo conectado.
Artículo escrito por SOFICO
01-10-2026

En mis conversaciones con el sector, pocas compañías me dicen que les falten datos. Lo que escucho más a menudo es que están repartidos entre varios sistemas, llegan tarde o cuesta relacionarlos con el contrato al que pertenecen.
Un mismo dato, dos resultados muy distintos
Pensemos en un vehículo contratado para 25.000 kilómetros al año que, a mitad de contrato, lleva un ritmo de casi 40.000. Si la compañía lo detecta al final, el cliente recibe una regularización que probablemente vivirá como una penalización inesperada. Si lo detecta a mitad de contrato, puede contactar con él y proponerle ajustar el kilometraje y la cuota mensual. El dato es el mismo, pero la experiencia del cliente y el riesgo sobre el valor residual cambian mucho.
Ahora añadamos dos datos más sobre el mismo vehículo. Con ese kilometraje, el mantenimiento ya supera lo que la cuota tenía previsto. Y el valor de mercado de ese modelo, sobre todo si es eléctrico, puede estar alejándose del residual que se asumió al firmar. Cada señal por separado parece un detalle, pero juntas y comparadas con el contrato dan una cifra concreta de exposición para ese vehículo, meses antes de que llegue al remarketing.
Ninguno de estos datos es nuevo. Una lectura del cuentakilómetros, una factura de taller o una tasación solo dicen algo cuando se cruzan con lo que se firmó: el kilometraje contratado, los servicios incluidos, el valor residual previsto y las condiciones del cliente. Esa referencia es la que Miles Enterprise mantiene como sistema de registro, y es lo que permite hacer este cruce a gran escala. Multiplicado por miles de contratos, la diferencia entre verlo a tiempo y verlo al final es considerable.
De la información a la acción
Veo cuatro pasos bastante claros. El primero es llegar antes a la información. El segundo es que sea accionable, porque una alerta que nadie sabe a quién corresponde acaba ignorándose. El tercero es automatizar lo que tenga sentido: una desviación de kilometraje puede generar una propuesta de revisión del contrato, y una alerta de mantenimiento puede crear una tarea para el equipo correspondiente. El cuarto es mantener a las personas allí donde hace falta criterio.
Renegociar las condiciones con un cliente de flota importante no es algo que deba decidir un sistema por su cuenta.

Al final, todo pasa por el contrato
Cuando una compañía empieza a hablar de cómo aprovechar sus datos, casi siempre acaba hablando de sus sistemas. Si la información del contrato, del vehículo y de las operaciones vive en plataformas distintas, o si el sistema core es difícil de adaptar, cada acción exige trabajo manual. Con cien vehículos puede hacerse a mano, pero con cincuenta mil ya no.
En SOFICO trabajamos precisamente en esta línea: combinar el contexto de contrato que aporta Miles Enterprise con la capa de inteligencia de SOFICO Intelligence.
Merece la pena preguntarse cuántas de estas situaciones se detectan hoy a tiempo en cada compañía, y cuántas se descubren al final del contrato.
Patrick Dost
patrick.dost@sofico.be
SOFICO
Sobre SOFICO
SOFICO es el proveedor global líder de soluciones de software para la financiación de automoción, el leasing, la gestión de flotas y la movilidad. Fundada en 1988, la compañía da servicio a clientes en más de 40 países desde oficinas en 10 ubicaciones de todo el mundo. Su producto principal, SOFICO Miles Enterprise, cubre todo el ciclo de vida de la gestión de contratos y ayuda a las organizaciones a optimizar sus operaciones, mejorar su eficiencia e impulsar su crecimiento.
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